Usos de las medusas

Usos de las medusas

Pesca de las medusas

La pesca de las medusas

Una de las razones por la cual es demandada y perseguida la medusa, es para la pesca y posterior exportación. En América, se  practica la recolección de la medusa bola de cañón americano, cuyo nombre científico es “Stomolophus meleagris”, a lo largo de la costa atlántica del sur de los Estados Unidos y en el Golfo de México, para luego exportarla a Asia, donde se preparan como un exquisito manjar.

Además, las medusas también se persiguen para la extracción del colágeno que contienen, el cual puede ser utilizado para una variedad de aplicaciones, como la fabricación de cosméticos y de fármacos, que se emplean en el tratamiento de enfermedades, como la artritis reumatoide.

Dried jellyfish

Las medusas como exquisito platillo

En países asiáticos, como China, Japón y Corea, las medusas son aclamadas como manjar. El platillo conocido como "Dried jellyfish" se ha popularizado cada vez más en todo el mundo. Para su preparación, la medusa se seca, con el fin de evitar que se eche a perder; si no se le realiza este procedimiento a tiempo, puede estropearse en cuestión de horas. Una vez seca, se puede almacenar durante semanas en refrigeración.

Sin embargo, solo determinadas clases de medusas son comestibles. La cría de medusas con este fin se desarrolla mayormente en el sudeste asiático. En China, por ejemplo, se cría la Rhopilema esculentum. Y en los Estados Unidos se ha visto favorecida la a crianza de la meleagris Stomolophus (medusa bola de cañón), debido a que su cuerpo es más grande y más rígido, y a la importante cuestión de que sus toxinas no son dañinas para el ser humano.

Medusas en biotecnología

Diversas son las fases para la elaboración de la medusa como apetitoso menú, según las prácticas tradicionales asiáticas. Dichas fases tienen una duración de 20 a 40  días. Primero, se le quitan las gónadas y las membranas mucosas. Las demás partes son tratadas con una mezcla de sal de mesa y alumbre.

Ese procedimiento reduce el olor, evita el crecimiento de organismos en descomposición, y hace que la medusa tenga un sabor más seco y ácido, con una textura crujiente. Al prepararlas de este modo, se logra retener entre el 7 y el 10 por ciento de su peso original.

El producto procesado contiene aproximadamente 94 por ciento de agua, y un 6 por ciento de proteína. La medusa recién procesada tiene un color blanco cremoso, que  se vuelve amarillo o marrón durante el almacenamiento demasiado prolongado.

En China, la medusa se desala con un procedimiento que se basa en sumergirlas en agua toda una noche, y se come tanto cocida como cruda. El plato se sirve a menudo acompañado de un aderezo de aceite, salsa de soja, vinagre y azúcar, o como una ensalada con verduras. En Japón, las medusas curadas se enjuagan, se cortan en tiras y se sirven con vinagre como aperitivo.

Medusas en acuarios

Aplicaciones de las medusas en la Biotecnología

Hagamos un poco de historia, a fin de comprender las importantes utilidades de las medusas en la ciencia Biotecnológica.

En 1961, el científico Osamu Shimomura extrajo la proteína verde fluorescente (GFP) y otra proteína bio- luminiscente, llamada aequorina, de la hidromedusa Aequorea victoria, mientras estudiaba las causas de la bio-luminiscencia en estas especies.

Tres décadas más tarde, Douglas Prasher, logró secuenciar y clonar el gen de la GFP. Luego, Martin Chalfie descubrió la manera de utilizar la GFP como marcador fluorescente de los genes insertados en otras células u organismos. Roger Tsien, posteriormente, manipuló químicamente la GFP para producir otros colores fluorescentes y utilizarlos como marcadores genéticos. Más recientemente, en 2008, Shimomura, Chalfie y Tsien ganaron el Premio Nobel de Química por su trabajo con GFP.

Las GFP manipuladas por el hombre han sido utilizadas con bastante frecuencia como marcadores o etiquetas fluorescentes, para mostrar qué células o tejidos contienen determinados genes.  

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